
De los maniquíes de los años 50 a las supermodelos de los años 90: la moda reinventó una y otra vez a sus iconos. Hoy se llaman Shudu, Imma y Lil Miquela – son avatares en lugar de seres humanos.
Kilian Kerner dedica su colección al tema de las adopciones forzadas en la RDA – y convierte la memoria histórica en un espectáculo estético. Pero ¿qué queda realmente de todo ello?